La procesionaria del pino, un riesgo de muerte para tu perro

Si tu perro entra en contacto con una procesionaria debes actuar con la máxima rapidez, pues su vida corre peligro. No hay ningún remedio casero que puedas utilizar. Hay que acudir al veterinario lo más pronto posible para que le administre un tratamiento con corticoides de acción rápida. Un perro puede morir en 3 o 4 horas si no recibe atención médica.

Medidas de control para la procesionaria del pino.

¿Qué síntomas presenta el perro?

Por lo general la zona con la que entran en contacto con la procesionaria suele ser los labios y la lengua, aunque en ocasiones pueden aspirar algún pelo

El primer síntoma que observamos es que el perro se frota el hocico con las patas y restriega la cabeza contra el suelo de forma compulsiva, debido al dolor.

Antes de una hora puede aparecer cianosis, que es una coloración azulada de la piel y las mucosas. La cabeza, el cuello y la lengua se inflaman. Si la hinchazón llega a la laringe puede morir por asfixia. En un par de horas comenzará a tener convulsiones y shock anafiláctico, que puede resultar mortal.

Si el perro ha lamido la oruga, la lengua se pone negra. En unos días se necrosa y se desprende el trozo afectado. Si es un trozo demasiado grande, aunque el perro sobreviva no podrá usar la lengua para beber, lo que también tiene consecuencias fatales.

¿Qué medidas de prevención y control existen?

La mejor medida de prevención es no visitar parques de pinos entre febrero y abril, que es la época en la que desciende de los árboles.

Si tienes una casa con terreno donde haya pinos, lo más adecuado es contactar con una empresa que lleve a cabo una fumigación del jardín.

La procesionaria puede entrar en contacto con el perro de tres formas diferentes: cuando los nidos caen de los árboles, cuando descienden en fila y se desplazan por el suelo y a través de los pelos urticantes que se desprenden y son arrastrados por el aire.

Estos pelos o tricomas son los que contienen la toxina que provocan los cuadros irritantes en personas y animales.

Aunque son más propias de la zona mediterránea, debido al cambio climático cada vez hay más y su radio de acción se ha ampliado a más regiones y a las áreas urbanas. Se pueden encontrar en jardines y parques públicos en casi todas las ciudades.

Además, cada vez hacen su aparición antes. Este año ya se dieron los primeros avisos en enero solicitando la intervención de las autoridades para el control de la procesionaria del pino en Madrid.

Son los ayuntamientos los encargados de llevar a cabo el tratamiento para la procesionaria, con lo cual, hay que avisar a la policía local o al departamento de medio ambiente de la ciudad si se detecta la presencia de bolsas en los pinos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *